El versículo de Salmos 145:20 sintetiza la justicia divina y el destino dual de la humanidad basándose en su relación con Dios. El texto bíblico dice tradicionalmente: "Jehová guarda a todos los que le aman, mas destruirá a todos los impíos".
Su resumen y significado principal se divide en dos promesas claras:
- Protección para los fieles: Dios garantiza un cuidado, refugio y preservación activa ("guarda" o "cuida") para todas aquellas personas que mantienen una relación de amor, obediencia y fidelidad con Él.
- Juicio para los malvados: Se establece una advertencia categórica de justicia en la que aquellos que deciden vivir en la impiedad, rechazando deliberadamente a Dios y Sus caminos, enfrentarán la destrucción y el juicio final.
En el contexto del Salmo 145 (un himno de alabanza a la bondad y soberanía de Dios), este versículo sirve para recordar que la misericordia del Creador no anula Su justicia; Él está cerca de quienes le buscan, pero mantiene un límite firme contra la maldad.
Referencias:
1 Samuel 5:6
Y la mano del SEÑOR se hizo pesada sobre los de Asdod, y los desoló y los hirió con tumores, tanto a Asdod como a sus territorios.
1 Reyes 3:3
Salomón amaba al SEÑOR, andando en los estatutos de su padre David, aunque sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.
Salmos 9:5
Has reprendido a las naciones, has destruido al impío, has borrado su nombre para siempre jamás.
Salmos 31:23
¡Amad al SEÑOR, todos sus santos! El SEÑOR preserva a los fieles, y retribuye plenamente a los que obran con soberbia.
Salmos 37:38
Pero los transgresores serán destruidos a una; la posteridad de los impíos será exterminada.
Salmos 91:14
Porque en mí ha puesto su amor, yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido mi nombre.
Salmos 97:10
Los que amáis al SEÑOR, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; los libra de la mano de los impíos.
Y la mano del SEÑOR se hizo pesada sobre los de Asdod, y los desoló y los hirió con tumores, tanto a Asdod como a sus territorios.
1 Reyes 3:3
Salomón amaba al SEÑOR, andando en los estatutos de su padre David, aunque sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.
Salmos 9:5
Has reprendido a las naciones, has destruido al impío, has borrado su nombre para siempre jamás.
Salmos 31:23
¡Amad al SEÑOR, todos sus santos! El SEÑOR preserva a los fieles, y retribuye plenamente a los que obran con soberbia.
Salmos 37:38
Pero los transgresores serán destruidos a una; la posteridad de los impíos será exterminada.
Salmos 91:14
Porque en mí ha puesto su amor, yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido mi nombre.
Salmos 97:10
Los que amáis al SEÑOR, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; los libra de la mano de los impíos.
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