1 Juan 2:1 enseña que el propósito de Dios es que los creyentes eviten el pecado, pero ofrece la seguridad de que Jesucristo actúa como nuestro abogado defensor ante el Padre si alguien llega a pecar.
El Propósito de Dios
- Llamado a la santidad: Juan escribe a sus "hijitos" con el fin principal de animarlos a no pecar.
- No fomenta el error: El llamado cristiano busca una vida limpia, aunque reconoce la realidad de nuestra debilidad humana.
Jesucristo como Abogado
- Defensa celestial: Si alguien peca, tenemos un defensor fiel ante Dios Padre.
- Jesús el justo: Su autoridad para defendernos se basa en su propia vida perfecta y sin pecado.
Hijitos, estaré con vosotros un poco más de tiempo. Me buscaréis, y como dije a los judíos, ahora también os digo a vosotros: adonde yo voy, vosotros no podéis ir.
Juan 14:16
Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre;
Hechos 7:52
¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que antes habían anunciado la venida del Justo, del cual ahora vosotros os hicisteis traidores y asesinos;
Romanos 5:10
Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.
Romanos 8:34
¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
1 Corintios 4:14
No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados.
Gálatas 4:19
Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros,
1 Timoteo 2:5
Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre,
Hebreos 7:25
Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
Hebreos 9:24
Porque Cristo no entró en un lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Dios por nosotros,
1 Juan 1:4
Os escribimos estas cosas para que nuestro gozo sea completo.
1 Juan 2:12
Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
1 Juan 2:28
Y ahora, hijos, permaneced en El, para que cuando se manifieste, tengamos confianza y no nos apartemos de El avergonzados en su venida.
1 Juan 3:7
Hijos míos, que nadie os engañe; el que practica la justicia es justo, así como El es justo.
1 Juan 3:18
Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
1 Juan 4:4
Hijos míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo.
1 Juan 5:17
Toda injusticia es pecado, y hay pecado que no lleva a la muerte.
1 Juan 5:21
Hijos, guardaos de los ídolos.
3 Juan 1:4
No tengo mayor gozo que éste: oír que mis hijos andan en la verdad.
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